RentAHuman: Cuando la IA necesita un cuerpo real, te paga 5 dólares la hora

12

Una nueva plataforma llamada RentAHuman permite a agentes de inteligencia artificial contratar personas para realizar tareas físicas en el mundo real. La idea es simple: la IA no puede “tocar el pasto”, pero tú puedes, y te pagarán por ello. Lanzado en febrero por el ingeniero de software Alexander Liteplo y Patricia Tani, el sitio funciona como una versión simplificada de Fiverr o UpWork, conectando robots con humanos dispuestos a trabajar para ellos.

La premisa es inquietantemente lógica: la IA sobresale en el procesamiento de datos pero tiene dificultades con la acción física. RentAHuman tiene como objetivo cerrar esa brecha, ofreciendo tareas que van desde entregar flores hasta publicar folletos. ¿El truco? Se aplica el modelo de economía colaborativa, y el salario suele ser sorprendentemente bajo.

La experiencia: una fábrica de explotación digital

Actualmente, la plataforma favorece los pagos con criptomonedas, una señal de alerta dada la volatilidad y la falta de regulación en el espacio. Los pagos tradicionales a través de Stripe no son confiables, lo que empuja a los usuarios hacia opciones menos seguras. Después de registrarse, el autor no encontró ninguna demanda inmediata, incluso después de reducir su tarifa por hora a 5 dólares.

El diseño del sitio parece deliberadamente “codificado por vibraciones” utilizando IA generativa, lo que significa que es intencionalmente soso y moderno para atraer a una audiencia conocedora de la tecnología. Esto resalta cómo incluso la estética de la plataforma es producto de la exageración de la IA que busca explotar.

Tareas: desde captchas hasta estrategias de marketing

Las “recompensas” disponibles incluían tareas como publicar comentarios en línea por unos pocos dólares o escuchar podcasts y twittear ideas (con detección de IA implementada). Una tarea destacada consistió en entregar flores a Anthropic, los creadores del chatbot Claude, como una forma de “gratitud sintética”. ¿La letra pequeña? La entrega incluía una nota promocional para una oscura startup de IA.

La experiencia del autor revela que muchas tareas no tienen que ver con necesidades genuinas de IA sino con trucos de marketing baratos. Los bots microgestionaron implacablemente al autor, enviando docenas de mensajes por día e incluso trasladando la conversación fuera de la plataforma al correo electrónico personal.

El elemento humano: detrás del robot

La ilusión de agentes autónomos de IA se desmorona rápidamente. Una tarea se originó a partir de una sesión de lluvia de ideas humana con la IA, lo que generó dudas sobre el verdadero nivel de automatización de la plataforma. Otro implicaba recoger folletos de una “conspiración de San Valentín”, sólo para que el cartel de la tarea cambiara repetidamente de ubicación, haciendo perder tiempo y recursos al autor.

El veredicto: ¿Un vistazo al futuro del trabajo?

RentAHuman expone un lado más oscuro de la integración de la IA: una carrera hacia el fondo en los mercados laborales. La existencia de la plataforma sugiere que a medida que la IA se vuelve más sofisticada, dependerá cada vez más de trabajadores humanos para tareas que aún no puede automatizar, lo que reducirá los salarios y borrará las líneas entre trabajo y explotación. La experiencia es indistinguible del trabajo tradicional, menos la pretensión de ser un empleador de IA.

RentAHuman es un claro ejemplo de cómo la IA remodelará el mercado laboral, donde incluso las tareas físicas más simples se subcontratarán a humanos mal pagados bajo la apariencia de progreso tecnológico.