Los reformadores tecnológicos planean un reinicio del gobierno, inspirados por el enfoque disruptivo de Trump

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Los ex líderes del Servicio Digital de los Estados Unidos (USDS) están lanzando una importante iniciativa, “Tech Viaduct”, para reformar la forma en que el gobierno de los Estados Unidos brinda servicios a los ciudadanos. Este esfuerzo está impulsado por una conclusión sorprendente: El caótico desmantelamiento de las estructuras tecnológicas federales por parte de Donald Trump, bajo el nuevo nombre del programa DOGE, reveló con qué facilidad se pueden romper décadas de inercia burocrática. Aunque horrorizados por los métodos, los reformadores reconocen el potencial de un cambio rápido si se aprovechan para fines positivos.

El problema con la tecnología gubernamental

Durante años, la tecnología gubernamental ha estado plagada de ineficiencia, sistemas obsoletos y una paralizante incapacidad para adaptarse rápidamente. El USDS, fundado originalmente bajo Barack Obama, intentó solucionar este problema, pero el progreso fue lento. El proyecto DOGE de Trump, a pesar de su imprudencia, demostró que una acción decisiva, incluso una acción destructiva, puede sortear los obstáculos tradicionales. Esta paradoja (que la destrucción puede revelar oportunidades para la reconstrucción) es el principal impulso detrás de Tech Viaduct. Los líderes del proyecto admiten que los demócratas han sido demasiado cautelosos en el pasado y no lograron realizar cambios sistémicos.

El Plan Viaducto: Un plan para 2029

Tech Viaduct tiene como objetivo crear un plan integral para un reinicio tecnológico del gobierno, con recomendaciones listas para la primavera. El objetivo es que el plan sea adoptado por una administración demócrata en 2029. La iniciativa cuenta con el respaldo de figuras clave, incluido el exjefe de gabinete de Obama, Denis McDonough, el subdirector de tecnología de Biden, Alexander Macgillivray, y, en particular, Mikey Dickerson, el líder original del USDS.

El plan tiene dos objetivos principales:

  1. Rehacer los servicios gubernamentales: Agilizar las adquisiciones, crear un proceso de contratación basado en el mérito y garantizar una supervisión adecuada. El objetivo es tener órdenes ejecutivas y leyes preparadas con antelación para su firma.
  2. Revertir el daño de DOGE: Clasificar el caos dejado por la administración de Trump, en particular las violaciones de privacidad resultantes de la eliminación de silos de datos personales. Este será un esfuerzo que durará años, ya que revertir el daño es más difícil que causarlo.

Financiamiento y realidad política

Searchlight Institute, un grupo de expertos liberal, está proporcionando 1 millón de dólares en financiación para el proyecto. Sin embargo, el éxito de Tech Viaduct depende enteramente de una victoria demócrata en 2028. Incluso entonces, el nuevo presidente debe comprometerse plenamente con el plan. Los reformadores reconocen que los republicanos son mucho más despiadados a la hora de perseguir sus agendas, mientras que los demócratas a menudo priorizan el consenso sobre la acción. Los líderes de la iniciativa se están preparando para la posibilidad de una elección fallida o una administración que no coopere.

Un plan de contingencia para el colapso

Mikey Dickerson, ahora semi-retirado en el desierto de Arizona, es sincero acerca de los riesgos. Admite que Estados Unidos podría no tener unas elecciones justas en 2029, e incluso si las tuviera, el ganador podría no ser racional. Si ocurre lo peor, él y otros reformadores están preparados para retirarse y reconstruir de forma independiente. El proyecto es una apuesta, pero nace de la comprensión de que la reforma gubernamental requiere visión y voluntad de actuar con decisión, incluso si eso significa prepararse para el fracaso.

La iniciativa Tech Viaduct representa un intento desesperado por salvar un sistema roto. Que tenga éxito depende de la fortuna política, pero el mensaje subyacente es claro: se acabó el tiempo de cambios incrementales. El futuro de la tecnología gubernamental depende de si los líderes adoptarán medidas audaces, incluso si eso significa aprender de las tácticas de sus adversarios.