Evite las decisiones de inversión del lunes por la mañana: los datos detrás del porqué

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Tomar decisiones de inversión inteligentes no es solo qué decides, sino cuándo. Si bien la participación en el mercado a largo plazo es clave, el momento de sus operaciones afecta significativamente los retornos. En concreto, los lunes por la mañana son claramente el peor momento para realizar movimientos importantes de cartera. Esto no es una especulación; está respaldado por investigaciones sobre el estrés, los ciclos del sueño y la volatilidad del mercado.

El factor estrés: por qué los lunes perjudican el juicio

Los lunes son universalmente reconocidos como un día de mucho estrés. Esto no es sólo anecdótico; está relacionado con mayores riesgos para la salud y una mala toma de decisiones. La alteración de los patrones de sueño del fin de semana deja a muchas personas fatigadas y mentalmente agotadas, lo que reduce la capacidad cognitiva. Combine esto con el ya estresante acto de monitorear los precios de las acciones y la probabilidad de cometer errores aumenta dramáticamente. La única excepción es mantener horarios de sueño constantes, incluso los fines de semana, para mitigar la depresión del lunes.

El efecto de las noticias del fin de semana: reacciones amplificadas del mercado

El problema no es únicamente el lunes. El fin de semana previo juega un papel fundamental. La gente consume significativamente más noticias durante los fines de semana: la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. muestra 45 minutos adicionales de consumo de noticias por televisión por día. Esta exposición prolongada a información relacionada con el mercado, junto con el hecho de que los mercados están cerrados, permite que se acumulen titulares que provocan ansiedad.

¿El resultado? Oscilaciones de precios exageradas el lunes por la mañana, amplificando el miedo y la codicia entre los inversores. Estas respuestas emocionales a menudo conducen a operaciones impulsivas.

Volatilidad y parálisis de decisiones: una combinación peligrosa

Las tardes de mitad de semana son muy superiores para tomar decisiones de inversión, lo que permite una reflexión tranquila. Sin embargo, los lunes por la mañana se caracterizan por una mayor volatilidad. Los diferenciales entre oferta y demanda se amplían y las fuertes fluctuaciones de precios desencadenan ventas de pánico.

Nuestros cerebros están programados para responder a amenazas inmediatas, no a ganancias a largo plazo. La volatilidad se siente como una amenaza, lo que obliga a tomar decisiones emocionales que a menudo resultan en pérdidas concretas, ganancias que podrían haberse obtenido con paciencia.

Si debe operar el lunes, espere hasta la tarde o las primeras horas de la noche, cuando la volatilidad disminuya. Pero lo ideal es posponer las decisiones importantes hasta el martes, miércoles o jueves para lograr una claridad óptima.

En conclusión, la confluencia de estrés, mayor consumo de noticias y volatilidad del mercado hace que los lunes por la mañana sean un momento particularmente malo para tomar decisiones de inversión. Al reconocer este patrón y ajustar el tiempo, puede mejorar la calidad de sus operaciones y proteger su cartera de errores impulsivos.