Cómo funciona la gestión de la producción: las 5 M y el control de inventario

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La gestión de la producción es la sala de máquinas de cualquier operación industrial. No se trata sólo de hacer cosas; se trata de planificar, implementar y controlar procesos para garantizar que todo funcione sin problemas. Esto se aplica tanto a las fábricas como a las industrias de servicios. El objetivo es sencillo. Eficiencia.

Los gerentes hacen malabarismos con lo que los expertos llaman las “cinco M”. Es un marco antiguo pero aún se mantiene. Tienes hombres y mujeres. Máquinas. Métodos. Materiales. Y dinero. Si omite uno, todo el sistema tropieza.

La fuerza laboral debe adaptarse. Llegan nuevos equipos. Los horarios cambian. Los humanos necesitan mantenerse al día. Para ayudar con esto, los gerentes suelen utilizar métodos de ingeniería industrial. Los estudios de tiempo y movimiento son comunes. Dividen las tareas para encontrar la forma más eficiente de trabajar.

El control de inventarios es la tarea más importante relacionada con el dinero.

No se trata sólo de contar tornillos. Se trata de rastrear todo. Materias primas. Trabajo en proceso. Productos terminados. Embalaje. Suministros generales. Si pierdes el control del inventario, pierdes dinero. Rápido.

El ciclo de producción no ocurre en el vacío. Requiere comunicación. Los equipos de ventas proporcionan previsiones. Finanzas fija los presupuestos. Ingeniería diseña las especificaciones. La planificación traza la línea de tiempo. Todos estos datos fluyen hacia una división de control de producción. Envían pedidos detallados basándose en la información recopilada.

Los gerentes observan de cerca el resultado. Vigilan tres cosas. Niveles de producción planificados. Niveles de costos. Objetivos de calidad. Si alguno de estos cambios se desvía, el administrador tiene que intervenir. Es un acto de equilibrio constante.

La productividad no es un número estático. Es un objetivo en movimiento. Y mantenerlo estable requiere algo más que simplemente observar a los trabajadores. Requiere gestionar el flujo de información tan estrechamente como el flujo de bienes.